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domingo, 22 de febrero de 2015

Los dos entierros de Frederic Soler, alias "Serafí Pitarra" (21-05-2013) (Actualización 22-02-2015)


Recientemente se ha celebrado en Cataluña el día de Sant Jordi, dónde literalmente los libros toman la calle. Al margen de entrar en polémicas sobre la comercialización de dicha fiesta, es una pena constatar como algunos de los autores más famosos de hace poco más de un siglo han quedado relegados al olvido, pese a, como pasa en el caso que nos atañe, tener una estatua conmemorativa en plenas Ramblas de Barcelona ante la que, dicho sea de paso, la mayoría de transeúntes pasean indolentes o utilizan a modo de banco.

Monumento a Frederic Soler "Pitarra" en la plaza del Teatro de Barcelona

Estamos hablando de Frederic Soler i Hubert, más conocido por el alias de Serafí Pitarra, aunque también usó el de Jaume Giralt, Simón Oller, Enric Carreras o Miguel Fernández de Soto. Gran poeta, dramaturgo y empresario teatral del siglo XIX, Mestre en Gai Saber, coetáneo y amigo de grandes personalidades de la sociedad barcelonesa como, por ejemplo, del polifacético Santiago Rusiñol i Prats, del arquitecto Emili Sala Cortés o de Antoni Fages i Ferrer (promotor del monumento a Colón de Barcelona), y una figura importante de las letras catalanas de la época que, lamentablemente, es hoy en día un gran desconocido para la mayoría.

Frederic Soler "Pitarra" (Vía)

Muchos barceloneses tienen presentes los siguientes versos de su poema El fossar de les Moreres que rezan:
"Al fossar de les moreres
no s'hi enterra cap traïdor;
fins perdent nostres banderes
sera l'urna de l'honor."
esculpidos en mármol para la eternidad en la fosa del mismo nombre, frente a la basílica de Santa María del Mar de la Ciudad Condal, sin siquiera saber que provienen de su pluma.

Monumento con versos de Pitarra en el Fossar de las Moreras

Placa con versos de Pitarra en el Fossar de las Moreras

De su vida han pasado a la historia sus sátiras sobre el género teatral y sobre acontecimientos de la época, además de las tertulias que, por lo visto, organizaba en la trastienda de la relojería que había quedado a su cargo a la muerte de su tío y tutor, tras haber quedado huérfano muy joven; pero es en su muerte y en sus peripecias póstumas en lo que queremos centrarnos esta vez.

Dibujantes y escritores en la trastienda de Frederic Soler (Vía)
De pie: Eduard Aulés, Federic Passarell, Tomás Padró, el escenógrafo Moragas y Josep Lluís Pellicer.
Sentados y de frente: Josep Roca y Roca, Valentí Almirall, Antoni Altadill, Frederic Soler, Josep Maria Arnau, Josep Feliu y Codina, Albert Llanas y Dámaso Calvet.

Frederic Soler murió en Barcelona el 4 de julio de 1895 de un ataque al corazón  tras ocho meses de agonía y, dados sus logros, la idea era que fuera enterrado en el Panteón de Catalanes Ilustres, cuyo proyecto se acababa de aprobar para ser construido en la parroquia castrense de la Inmaculada Concepción del parque de la Ciudadela. Dado que dicho panteón aún no estaba construido, hubo que buscar una alternativa temporal.


Parroquia castrense de la Inmaculada Concepción

A pesar de que su esposa, Albina de las Casas, hija del empresario del teatro Tívoli Bernat de las Casas,  había muerto apenas siete años antes y estaba enterrada en el cementerio del Este de Barcelona, conocido popularmente como cementerio de Poblenou, desconocemos el motivo por el cual Frederic Soler no fue inhumado junto a ella.

(Esquela extraída del diario La Publicidad del 06/07/1895) (Vía)

Otra esquela aparecida en la prensa de la época.
Extraído de la revista satírica Barcelona Cómica nº 28 del 13/07/1895 (Vía)

Fue Aurea Rosa Clavé, hija de Anselm Clavé, insigne barcelonés que también había sido escogido para ser enterrado entre los ilustres catalanes cuando terminara la construcción del Panteón, la que cedió un espacio en el suyo, erigido en su día por suscripción popular, para dar sepultura al cuerpo de Pitarra mientras tanto.

Panteón de Anselm Clavé en el cementerio del Este

La prensa de la época, que califica a Pitarra de poeta popular, de dramaturgo más fecundo de la España del siglo XIX y otras loanzas, habla de millares de personas al describir a la multitud que acudió el viernes 5 de julio, desde las 13:30h hasta las 21:00h, a dar su último adiós al féretro del insigne autor en la capilla ardiente, situada en el salón de descanso del teatro Romea, del que Frederic Soler fue director artístico y empresario.
Capilla ardiente de Frederic Soler.
Extraído de la revista satírica Barcelona Cómica nº 28 del 13/07/1895 (Vía)

Cadáver de Frederic Soler en la capilla ardiente del teatro Romea (Vía)


Allí se congregó gente de todas las clases sociales, sobretodo obrera por el carácter popular de las obras de Pitarra. Fue tal la aglomeración en la calle Hospital, ubicación del teatro Romea, que la línea del tranvía que por allí pasaba con dirección a Sants tuvo que suspender el servicio. La prensa elogia asimismo la respuesta dada por la ciudad de Barcelona que se vuelca con el autor fallecido.

Tal era la importancia de Frederic Soler que entre los telegramas de pésame que arribaron estaba, entre otros, el del expresidente de la Primera República Española, Emilio Castelar y Ripoll. Además se decidió poner el retrato de Frederic Soler en la Galería de Catalanes Ilustres de la Real Academia de las Buenas Letras de Barcelona.

Retrato de Frederic Soler (Pitarra) en la Galería de Catalanes Ilustres
realizado por
A. Mas Fontdevila (1897) (Vía)

Por su parte, el señor Ghiloni, reproductor de obras de arte, sacó una mascarilla del cadáver (años más tarde haría lo propio con Jacinto Verdaguer), que a partir de ese día se expuso en el salón Parés.

Reproducción en bronce de la máscara funeraria de Serafí Pitarra
conservada en el restaurante Pitarra (Vía)

El cortejo fúnebre, formado por un carro tirado por cuatro caballos, cinco o seis coches con coronas y no menos de 1.200 personas, más los que se agolpaban a su paso por todo el recorrido, partió el sábado 6 de julio a las tres y algún minuto de la calle Hospital, con rumbo al cementerio del Este, pasando por la acera derecha de las Ramblas hasta Atarazanas y volviendo a subir por la acera izquierda hasta la calle Fernando, donde se dirigió hacia la plaza de la Constitución (actual plaza San Jaime), en la que el clero cantó un responso para luego volverse a su parroquia.

Cortejo fúnebre de Frederic Soler.
Extraído de la revista satírica Barcelona Cómica nº 28 del 13/07/1895 (Vía)

A su paso tanto por el Gran Teatro del Liceo, el Teatro Principal y el Círculo Ecuestre, una lluvia de coronas, ramas de laurel y flores deshojadas cubrieron el féretro.

El cortejo, por su parte, continuó por la calle de Jaime I, pasando por la calle de la Princesa, la calle del Comercio y el paseo de la Aduana hasta la plaza de Palacio, donde se dio el duelo por despedido. De allí, la comitiva, partió hacia el cementerio del Este llegando a las 18:30h, lugar donde esperaba abierto el panteón de Anselm Clavé. Allí se dijeron unas palabras antes de inhumarlo, comparando a Pitarra con autores como Johann Wolfgang von Goethe, William Shakespeare o Jean Racine entre otros.

El tiempo pasó y el Panteón de Catalanes Ilustres nunca vio la luz, quedando el proyecto en agua de borrajas pese a haberse intentado reactivar alguna que otra vez, con lo que Anselm Clavé y Pitarra se quedaron en el panteón del primero esperando el traslado que nunca llegó.

Retrato de Frederic Soler "Pitarra" en su lecho de muerte,
realizado por J. Galofre Oller (1895) y dedicado para el hijo de Soler (Vía)

Éste podría haber sido el fin de la historia de los restos de Pitarra si no fuese porque, curiosamente, en el entierro en dicho panteón de un nieto de Anselm Clavé, uno de los asistentes pudo constatar que, mientras que el cadáver de Anselm Clavé estaba casi intacto, los restos de Pitarra, envueltos en un fardo hecho con sus propias ropas en un rincón, dejaban bastante que desear. No en vano habían pasado casi setenta años.

El miedo a que se perdieran para siempre los restos de tan ilustre catalán, y una queja de Manuel Franch en una carta al director en la revista Serra d'Or, hizo que Tomàs Roig i Llop, abogado, escritor y presidente honorario de F.E.S.T.A. (Fomento del Espectáculo Selecto y del Teatro de Asociación) y, como curiosidad, padre de la escritora Montserrat Roig, junto con varias entidades (la propia F.E.S.T.A., el Institut del Teatre, el Círculo Artístico y F.A.D. (Fomento de las Artes y del Diseño) entre otras) redactaran una carta dirigida al Ayuntamiento de Barcelona para promover su traslado y solicitar un espacio propio para él. 

La respuesta del Ayuntamiento no se hizo esperar. El alcalde Josep Maria de Porcioles Colomer cedió la propiedad de la tumba menor número 120 de la Vía de San Josep, agrupación segunda, en el cementerio del Sud-Oeste, popularmente conocido como cementerio de Montjuïc, a nombre de su heredera María Vallès, para que pudiera trasladar lo que quedaba de él. A las once de la mañana del 9 de abril de 1964, tras su identificación, se depositaron sus restos en una urna...
...   y fueron trasladados al cementerio del Sud-Oeste.
Entierro de los restos de Frederic Soler en el cementerio del Sud-Oeste (1964)
(Las tres fotos vía)

Posteriormente, el viernes 17 de junio de 1966, y debido a la colocación el jueves 27 de mayo de ese mismo año de una losa funeraria con el nombre de Pitarra  costeada por la empresa propietaria del Teatro Romea, que hasta la fecha no se había colocado,  se celebró en dicho teatro una velada extraordinaria en su homenaje.

Pero el tiempo no perdona y pasa para todos, incluidos los personajes a los que se presupone que una Ciudad no debería olvidar. No sabemos si Pitarra tiene herederos vivos hoy en día, pero el estado de su lápida deja bastante que desear. Su nombre puede que siga siendo recordado pero no es ese el caso del lugar donde ahora descansa.

Estado actual de la sepultura de Frederic Soler "Pitarra"

Detalle de la tumba
(Pasar el ratón para una supuesta recreación de las letras)

Quizá una dignificación por parte de las autoridades o gente del teatro, las letras y la cultura no estaría de más, como se ha realizado con algún otro personaje célebre como Manuel Carrasco y Formiguera.

Estado actual de la sepultura  de Manuel Carrasco Formiguera

Y éste no es el único caso. Sólo hay que darse una vuelta por nuestros cementerios para comprobarlo...

Por último, no quisiéramos dejar de hacer notar como ha cambiado el tratamiento de la Muerte y los usos y costumbres funerarios en nuestra sociedad. Ya ni siquiera las grandes personalidades disfrutan de unas honras fúnebres tan públicas y participativas como antaño.

Actualización:
A raíz de esta entrada hemos sido contactados por diversas personas que nos han dado a conocer varias iniciativas para dignificar la figura de Pitarra, como la elaboración de un documental, y renovar su sepultura.

Por su parte el TNC decidió en julio de 2013 dedicar la temporada 2013-2014 a su figura.

Recientemente la lápida ha sido substituida por otra de mármol blanco, siendo Cementiris de Barcelona quien finalmente la ha costeado.

Estado actual de la sepultura  de Frederic Soler "Serafí Pitarra"

Desde aquí quisiéramos romper una lanza a favor de todas aquellas intervenciones que de alguna manera nos ayudan a mantener viva la memoria colectiva que da lugar a quienes somos.

Por último os queremos dejar un enlace (en catalán) a la conferencia "De Pitarra a Polònia: com riem els catalans" a cargo de Toni Soler sobre Pitarra y el humor catalán, del que fue uno de sus primeros exponentes.

Bibliografía:
·La muerte de Frederic Soler en el diario La Vanguardia del domingo 7 julio 1895 (Pág. 1, 2 y 3).
·Frederic Soler, en la revista Barcelona Cómica  nº 28, del 13 de Julio de 1895.
·Trasllat de les despulles de Pitarra. Fragmento del libro El meu viatge per la vida: 1939-1975, de Tomàs Roig i Llop. Volumen 340 de Biblioteca Serra d'Or. ISBN: 8484157199, 9788484157199.
·La tomba de Pitarra (carta de Manuel Franch), en la revista Serra d'Or (Febrero-marzo de 1964) (Pág. 1 y 2).
·El "Panteó de Catalans Il·lustres". Un proyecto municipal para Barcelona,  de Juan Miguel Muñoz Corbalán (PDF en catalán) .

domingo, 1 de abril de 2012

La cripta de Namur

[28/07/11]

En un día triste y lluvioso nuestro deambular nos conduce, movidos por la curiosidad, a través de Bélgica hasta el cementerio de Namur, llamado de Belgrade, en Saint-Servais, y más concretamente a su cripta.

Entrada a la cripta de Namur.
Obsérvensen los tragaluces de la cripta en el suelo

Para acceder a ella, hay que solicitar un permiso al ayuntamiento de Namur, que nos lo expidió amablemente y sin ningún tipo de problemas. Incluso nos ofrecieron la posibilidad de hacernos una visita guiada, que rehusamos ya que no sabíamos cuándo nos dejaríamos caer por allí.

Al llegar allí, siguiendo las instrucciones del ayuntamiento, debíamos localizar al conserje del recinto y presentar el permiso para que nos abrieran el acceso a la cripta. Dicho y hecho. Un fornido conserje, poco hablador y un tanto sorprendido de la expectación que provocaba la cripta (según parece éramos el segundo grupo de españoles que solicitaban el acceso en poco tiempo), nos abrió el acceso a la cripta, situada en una edificación circular del cementerio.

Escaleras de acceso a la cripta

El piso superior de la edificación no contiene nada más que unas escaleras que bajan y un montacargas. La sorpresa se encuentra en el piso inferior.

Primera impresión de la cripta de Namur

Si os dais una vuelta por Internet veréis que la mayoría de fotos del lugar, que son siempre las mismas, están retocadas con cierto efectismo y mezcladas con las de la cripta de Laeken (no la cripta real sino la del cementerio). Al llegar abajo supimos el porqué.

 Una débil iluminación eléctrica recorre esta galería

El conserje nos acompañó abajo para encendernos la escasa luz eléctrica que hay en uno de los pasillos y, suponemos, para ver nuestra cara al contemplar el lugar. Ante nosotros se abrían dos galerías pobremente iluminadas, llenas de trastos por doquier y con un importante problema de humedad que ¡incluso había originado estalactitas y estalagmitas!.

El moho y la humedad se han apoderado de este espacio dejando ilegibles muchos de sus nombres


Parece ser que el origen del aparente estado de abandono del lugar se debe a un fallo en la planificación de la construcción, ya que se tomaron como modelo criptas de otros países sin tener en cuenta las lluvias frecuentes de Bélgica y las consecuentes filtraciones que éstas pueden provocar en el subsuelo, originando así los importantes problemas de humedad que han llevado al rápido deterioro del lugar.

Estado de las lápidas de la segunda galería

Por ponernos un poco en situación: En abril de 1862, el consejo comunal de Namur decide crear un nuevo cementerio en Saint-Servais que, cuando se queda pequeño, se amplía construyendo una cripta subterránea. Dicha cripta, en 1886, contenía un centenar de nichos y contaba con una única galería, que es la que tiene luz eléctrica.

Una silla solitaria para las escasas visitas...

.. hace compañía a un viejo taburete que ha visto días mejores

En 1899 se amplía el espacio alargando la galería en sentido contrario y poco después de abre otra galería perpendicular a éstas, iluminadas ambas con tragaluces que añaden unos cuatrocientos nichos más a los ya existentes.

Vista de la segunda galería. Al fondo la primera.

Vista de la tercera galería desde la entrada

La decadencia ha tomado el lugar

A pesar de su estado, apreciable en las fotografías, esta cripta nunca ha caído en desuso, aunque el último enterramiento data de 2001.

Estalagmitas y escombros se acumulan por unos suelos que no siempre son fáciles de ver en la segunda galería

La humedad ha formado calcificaciones en forma de estalactitas en los tragaluces

Un problema que presenta el mantenimiento del lugar es que los nichos son a perpetuidad, por lo que, a diferencia de lo que pasa en nuestro país, éstos no vuelven a manos municipales pasado el periodo de concesión. Es decir, el mantenimiento de dichas sepulturas está a cargo de las familias, que en algunos casos pueden haber desaparecido o haberse desentendido totalmente de ellas, tal y como se puede ver en los carteles de requerimiento que se encuentran en muchos de los nichos.

Un requerimiento para las familias propietarias.
¡Data de 1973! 

Estado de varias lápidas de la tercera galería
Obsérvese la calcificación en la segunda lápida

A pesar de ello, y dado el interés cultural que tiene el lugar, se está promoviendo un proyecto para clasificarlo como monumento histórico y añadirlo a los atractivos turísticos de la ciudad de Namur, para poder así hacerse cargo de su restauración y conservación.

Lápidas caídas y otros objetos menos reconocibles pueblan sus fríos suelos

Personalmente, la cripta tiene el atractivo de los lugares abandonados (a quien le gusten este tipo de sitios sabe de qué hablamos), pero no recomendaríamos en su actual estado el acceso hasta que no haya un saneamiento del lugar, que no dudamos le restará cierto encanto pero añadirá seguridad para los visitantes.


Naturalmente este cementerio tiene muchas otras cosas dignas de mención, aunque en esta entrada hemos querido centrarnos sólo en su cripta.

Horario del cementerio:
De 8 a 18h del 1 de marzo al 2 de noviembre incluido.
De 8 a 17h del 3 de noviembre hasta finales de febrero.

martes, 23 de agosto de 2011

La tumba y el cenotafio de Louise-Marie d'Orléans, la primera reina belga

Nacida en Palermo el 3 de abril de 1812, Louise-Marie (Louise-Marie Thérèse Charlotte Isabelle d'Orléans), hija primogénita del futuro rey de Francia Louis Philippe I y María Amalia de Borbón-Dos Sicilias, se convirtió en princesa de Orleans a los dieciocho años, cuando su padre fue coronado rey.

Louise-Marie d'Orléans, reina de los Belgas (vía)

El 9 de agosto de 1832 se casó con el rey Leopoldo I de Bélgica. Dado que el rey era protestante, se celebraron dos ceremonias religiosas: una católica y otra calvinista.

Una de las bodas de Leopoldo I y Marie-Louise d'Orléans (vía)

Del matrimonio nacieron cuatro hijos y la reina Louise-Marie se ganó el afecto de sus súbditos a fuerza de mostrarse cercana y generosa.

El rey Leopoldo I, la reina Louise-Marie, los príncipes Leopoldo y Philippe y la princesa Marie-Charlotte (vía)

El hecho de que el rey no fuera católico, además de que se declarara masón y tuviera varias aventuras extramatrimoniales, contribuyó a elevar a los altares todavía más la personalidad de su sufrida consorte. La reina murió de tuberculosis en Ostende, en su palacio de verano en Langestraat, el 11 de octubre de 1850...

Representación pictórica de la muerte de la reina Louise-Marie d'Orléans (vía)

... y actualmente se encuenta enterrada, como es tradición, en la cripta real de Onze-Lieve-Vrouwekerk van Laken (Notre-Dame de Laeken) en Bruselas.

Puerta de acceso a la cripta real desde el interior de la iglesia

El hecho es que en Laeken existía ya una iglesia del siglo XIII que albergaba una imagen de la Virgen a la que se atribuían poderes milagrosos. Cerca de la iglesia, se encontraba la residencia real (aún lo es) del castillo de Schoonenberg.

Castillo real de Laeken, antiguamente llamado castillo de Schoonenberg

La reina fue enterrada el 17 de octubre de 1850 en la capilla de Santa Bárbara de dicha iglesia siguiendo sus últimas voluntades, puesto que quería ser enterrada cerca de su residencia.

Vista frontal de los restos del coro de la antigua iglesia que fueron los únicos en salvarse.
Sobre la puerta los escudos de Leopoldo I y Louise-Marie d'Orléans

La capilla se encontraba en el transepto norte, junto al altar, pero Leopoldo I consideraba que no era un lugar digno de albergar los restos de la que fue su compañera, por lo que decidió derruir la antigua iglesia y erigir una nueva y hermosa dedicada a su difunta mujer.

Restos del coro de la antigua iglesia desde la parte posterior

El rey belga puso la primera piedra en 1854 y la construcción terminó en 1909 tras varias interrupciones de la obra.

Iglesia de Notre-Dame de Laeken

La cripta real se encuentra situada detrás del ábside y en ella están enterrados todos los miembros de la familia real que murieron a partir de 1850.

Entrada a la cripta desde el exterior de la iglesia.
Curiosamente fue por ella por donde entraron el cuerpo de Leopoldo I en su funeral, puesto que no era católico

En el centro de la cripta se encuentra la tumba de Louise-Marie d'Orléans y Leopoldo I y el resto de sepulturas de familiares se van situando a su alrededor.

Sepultura de Leopoldo I y Louise-Marie d'Orléans en el interior de la cripta (vía)

Pero Ostende también tiene su capilla funeraria de la reina, pese a que el monumento es sólo un cenotafio. Se encuentra en Sint-Petrus-en-Pauluskerk, una iglesia construida en estilo neogótico por el arquitecto Louis Delacenserie.

Vista trasero-lateral de Sint-Petrus-en-Pauluskerk

Tras el altar de la iglesia, unido a ella por un puente que se puede apreciar desde el exterior, accedemos a la capilla funeraria de estilo también neogótico.

Vista exterior de la capilla funeraria

Es de planta hexagonal y posee una cúpula de 28 metros de altura. Las aristas de la parte exterior están decoradas con imágenes de las reinas Isabel de Hungría, Clotilde de Francia, Isabel de Portugal y Bathilde de Francia.

En cada una de las aristas hay representada una reina

En el interior, admiramos unas hermosas vidrieras modernas que representan a los reyes de Israel (las antiguas quedaron destruidas, excepto el rosetón, en el bombardeo del 8 de julio de 1918 enmarcado en la Primera Guerra Mundial) y, en el centro de la capilla, ocupándola casi por completo, el monumento funerario de la reina en blanquísimo mármol de Carrara realizado por Charles-Auguste Fraikin en 1859.

Mausoleo de la reina Louise-Marie

Fecha de la obra y firma del escultor

En la escultura se muestran los días finales de Louise-Marie d'Orléans:

Vista del conjunto escultórico

La reina moribunda, acompañada por una imagen sentada a sus pies que representa a la población de Ostende, que quería mucho a su reina, en actitud orante (en referencia a su gran devoción católica)...

Alegoría de la ciudad de Ostende

... y recibiendo de manos de un ángel una corona celestial.

El ángel ofreciendo la corona de la salvación a Louise-Marie d'Orleans

En la mano izquierda del ángel vemos una rama de olivo como símbolo de paz.

El escultor puso especial cuidado en los detalles: las flores caídas, el encaje de las mangas y,...

Las flores caídas, símbolo de lo efímero

... en especial, la expresión del rosto de la reina.

Los detalles de la reina están muy cuidados y su posición muy estudiada

En el lateral izquierdo del cenotafio podemos observar el escudo de la villa de Ostende, ...

La figura alegórica de Ostende descansa sobre el escudo de esta misma ciudad.
En el rosetón se intuye el escudo de armas belga

... mientras que sobre el monumento funerario, en el rosetón, se puede ver el escudo de armas belga con el lema: "Eendracht maakt macht" (La unión hace la fuerza).

Vista de las tres figuras del conjunto

La primera ubicación de la escultura sin embargo no fue ésta, sinó la cripta de San Pedro, pero tras el incendio de 1896 Leopoldo II decidió trasladarlo a su actual emplazamiento dentro de la iglesia.

Modelo en escayola de la obra depositada en el Museo Fraikin en Herentals (Amberes) (vía)

Aunque parte del cenotafio es visible desde el interior de la iglesia mirando hacia el altar, su acceso no es posible sin concertar su visita, ya que debemos entrar por el altar, por lo que es mejor buscar al sacristán y que sea él quien nos guíe.

En nuestro caso, debemos agradecerle el esfuerzo y la pasión que puso en su explicación del monumento, así como la extensa charla que después mantuvimos con él, a costa de sus quehaceres diarios y teniendo la deferencia de hablarnos en francés pese a alguna crítica que nos dio la impresión de que recibía por ello. Al fin y al cabo Bélgica no deja de ser un país con dos comunidades muy diferentes bajo una misma bandera pero enfrentadas en cuanto a idioma, religión y cultura. Ello, sin embargo, no debe desalentaros a la hora de visitar este hermoso país, lleno de estupendos contrastes siempre agradables para el visitante.

Mausoleo de Louise-Marie d'Orleans:
Sint-Petrus-en-Paulusplein
8400 Oostende

Enlaces:
·Información sobre el cenotafio de Louise-Marie en Grafzerkje VZW (en flamenco/neerlandés).
·Más información sobre Louise-Marie y la familia real belga en crossoflaeken.blogspot.com (en inglés).
·Un libro en el que se habla sobre la antigua iglesia de Laeken: L'église de Laeken: Près de Bruxelles de Alphonse Wauters en Google Books (en francés).